Un repaso a la obra política y poética del prócer José Martí
distinguió el emotivo homenaje que cubanos residentes en Egipto
tributaron a su Héroe Nacional, al conmemorar el 157 aniversario de
su natalicio, reporta Prensa Latina.
La gélida tarde del 28 de enero, coincidiendo con la fecha en que
el patriota vino al mundo en 1853, atestiguó una calidez excepcional
por la convergencia de diplomáticos, trabajadores y emigrados de
Cuba en el Parque Libertad, en la isla de Zamalek sobre el río Nilo.
El acto político-cultural, cuya solemnidad retó al bullicio
ensordecedor de El Cairo, tuvo lugar junto al busto erigido aquí en
memoria del Apóstol de la independencia cubana, donde fue depositada
una corona de flores con los colores de la bandera nacional.
La colocación de la ofrenda floral por Gisselle Vaillant y Greisi
García, en representación de los niños y jóvenes comunistas de la
isla, dio paso a la lectura de una semblanza de la vida
multifacética y el pensamiento revolucionario de Martí.
Asimismo, un coro ocasional integrado por cuatro niñas y la
cónsul Gisela Sosa cantó el poema La Rosa Blanca, uno de los más
conocidos dentro de la fecunda creación del más universal de los
pensadores de la nación caribeña.
El cubano residente aquí Víctor Barbier resaltó con improvisadas
y conmovedoras palabras la vigencia del ideario martiano, en
particular su dimensión humana, latinoamericana e internacionalista.