La recuperación de latas de aluminio en Cuba muestra un
crecimiento sostenido en los últimos años, contribuyendo así a la
economía como rubro generador de divisas en el mercado
internacional.
Bertha Álvarez Bauzá, vicedirectora general de la Unión de
Empresas de Recuperación de Materias Primas (UERMP), dijo a la AIN
que el 81 por ciento de las latas de bebidas y refrescos en desuso
se recuperan.
Bauzá aseveró que unos 396 millones de esos envases fueron
recuperados en el presente año, a partir de las entregas a las Casas
de Compra por la población, la recogida en los Comités de Defensa de
la Revolución y el aporte de los pioneros.
El auge de la lata como envase de bebidas se debe a sus ventajas
para la distribución y el consumo como son la ligereza, protección
del contenido, resistencia a la rotura, inviolabilidad, pequeño
volumen y reciclabilidad, precisa un reporte del Global Aluminium
Recycling.
Esa fuente señaló que el tiempo promedio de descomposición de una
lata de aluminio es de 80 a 100 años y el reciclaje de metales
permite economizar energía.
Según especialistas de Cubaenergia, Brasil recicló más del 96 por
ciento de las latas de aluminio que utilizó en 2008, con lo cual
proporcionó un ahorro de electricidad de más de dos mil 300 gigaWatt/hora,
volumen suficiente para abastecer durante unos seis meses a Ciudad
de La Habana.