Desde pequeña leo mucho; esa fue mi preparación, confiesa la
joven de 18 años que ahora anda entre las páginas de Concierto
Barroco, de Alejo Carpentier. En segundo y tercer lugares
quedaron la dominicana Ariela Daneira Madera y el español Pablo
Giomi. el representante cubano Yadián Guerra, estudiante de
duodécimo grado del preuniversitario matancero de Ciencias Exactas
Carlos Marx, terminó en la cuarta posición del certamen.
Más que propiciar el buen uso de la lengua española, promover
hábitos de lectura y fortalecer las relaciones entre nuestros
países, pretendemos que los niños de nuestros pueblos dejen de ser
invisibles, en lo cual Cuba es un modelo, expresó Eduardo Orozco,
presidente de la Fundación Hispanoamérica Bien Escrita.
"He visitado naciones donde he hallado chicos que nunca han visto
un libro, salones de clases donde comparten un lápiz entre todos,
gente en autos que pasa por el lado de niños pobres en las calles y
no los ven, como si fueran invisibles. ¡Qué bueno encontrar un lugar
como Cuba donde les prestan toda la atención y les brindan amor!"
La mala ortografía no implica un simple factor estético, sino el
problema de la calidad de la educación. Son detalles pequeños e
importantes a la vez, como el leve error de un piloto o un cirujano,
explicó.