Herman Van Hooff, director de la oficina regional de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (UNESCO), reconoció la contribución científica cubana a
la paz y al desarrollo.
Al intervenir en el acto nacional por la celebración del Día
Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, Hooff destacó que
la Isla trabaja para cumplir los acuerdos internacionales y será una
de las primeras en alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio.
Así mismo reconoció la celebración en la mayor de Las Antillas de
actividades vinculadas con el Día Mundial del Medio Ambiente, del
Planeta Tierra, del Bicentenario de Charles Darwin y por el Año
Internacional de la Astronomía, entre otras.
Hoy más que nunca debemos dirigir los esfuerzos hacia el
mejoramiento de la enseñanza de la Ciencia, fortalecerla, mejorarla,
para motivar a los jóvenes a optar por carreras afines a esa
especialidad, aseveró América de los Santos, viceministra de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
En Cuba, la sociedad reconoce cada vez mejor el significado de la
actividad científica de sus productos y realizaciones, como parte de
los elevados propósitos de bienestar humano, que se esfuerza en
llevar adelante el proceso revolucionario.
De los Santos ponderó los aportes generales del saber científico
a la lucha contra el cáncer y virus emergentes como la Influenza
AH1N1 y la creación de vacunas para enfrentar la malaria y el cólera
en países del Tercer Mundo.
Con el propósito de renovar los compromisos nacionales e
internacionales dirigidos a estos nobles empeños, la UNESCO
proclamó, desde el 2001, el 10 de noviembre como día mundial para
tales fines.