La Habana, 29 de octubre.— Unas tres mil hectáreas de frutales
serán plantadas en la provincia de La Habana, para incrementar la
oferta de esos alimentos en sus 19 municipios y en la capital del
país.
Entre las principales especies que se siembran figuran la guayaba
y la fruta bomba, y paulatinamente se incorporarán otras para su
venta directa o en jugos naturales.
En las nuevas áreas se aplicarán métodos de cultivo con buenos
resultados en fincas destacadas del territorio, entre estos el usado
en La Siguaraya y creado por el ingeniero Lázaro Hernández, mediante
el cual se han triplicado las producciones.
La Siguaraya, perteneciente a la cooperativa de créditos y
servicios Antonio Maceo, en el municipio de Bejucal, emplea con
éxito el pluricultivo, el pago por resultados y practica el uso
racional de los recursos y del sistema de riego, aspectos que le
valieron la condición de Excelencia Nacional de la Agricultura
Urbana.
También esa finca se prepara para abrir, en enero del 2010,
nuevos puestos de venta de frutas y jugos en comunidades de Bejucal.