¿Acaso el compositor fue envenenado por un rival celoso? ¿Habrá
tenido un parásito intestinal por comer carne de cerdo mal cocida?
¿Habrá muerto envenenado accidentalmente con el mercurio utilizado
para atenderlo de un supuesto ataque de sífilis?
Un informe aparecido en la revista Annals of Internal Medicine,
citado por AP, insinúa que el gran compositor austríaco pudo haber
sucumbido a algo mucho más trivial: una infección bacteriana,
posiblemente estreptococo en la garganta, que derivó en
insuficiencia renal.
Los investigadores examinaron los registros sobre fallecimientos
ocurridos en Viena durante los meses previos y posteriores al deceso
de Mozart y los compararon con las causas de muerte de los años
anteriores y siguientes.
"Notamos que en el momento de la muerte de Mozart había una
epidemia menor relacionada con las muertes y en las que hubo
hidropesía (hinchazón por acumulación de líquido), que resultó ser
también la característica de la última enfermedad de Mozart'', dijo
el doctor Richard Zegers, de la Universidad de Amsterdam, uno de los
autores del estudio.
"Hubo un aumento súbito en las muertes relacionadas con estas
hinchazones entre los hombres más jóvenes de Viena en la época de la
muerte de Mozart en comparación con otros años estudiados, haciendo
pensar que hubo una epidemia menor de enfermedad por estreptococo",
agregó Zegers.
Según la evidencia recolectada en relación con su muerte, Mozart
vivió sus últimos días sufriendo hinchazón, así como dolor de
espalda, malestar y salpullido, todos síntomas que indican que el
compositor pudo haber muerto de una enfermedad renal contraída por
una infección por estreptococo.
"Las infecciones estreptocóccicas graves eran mucho más comunes
entonces que ahora y, de hecho, tenían complicaciones muy graves",
dijo el doctor William Schaffner, un experto en enfermedades
infecciosas en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt que
no estuvo involucrado en el estudio.
"Esto seguramente dará pie a muchas discusiones de ahora en
adelante", agregó.