La Convención de ordenamiento territorial y urbanismo, organizada
por el Instituto de Planificación Física de Cuba (IPF), fue
inaugurada hoy, con la presencia de 270 delegados de alrededor de 22
países.
La ceremonia inaugural del evento, que tiene como sede el Palacio
de las Convenciones, en La Habana, contó con la intervención
especial de Graciel Rodríguez, presidente del IPF.
Rodríguez se refirió a las funciones del IPF en sus casi 50 años
de accionar, imbricados en principios de justicia social, identidad
cultural, sostenibilidad ambiental y viabilidad económica.
La voluntad política de la Revolución cubana siempre ha sido
poner el suelo y las edificaciones en función de las necesidades de
la sociedad y acoger el urbanismo como un instrumento de dirección
del Estado, remarcó Rodríguez.
El plenario rindió póstumo tributo, con un minuto de silencio, al
Comandante de la Revolución Juan Almeida, ejemplo de revolucionario,
modestia, valentía, paradigma para todos los cubanos, señaló
Rodríguez.
En la jornada destacan las conferencias Las áreas centrales de
las ciudades: potencialidades y retos, de la cubana Gina Rey, y El
estatuto de ciudad en Brasil, instrumento de reforma urbana en
Brasil, de la brasileña Paula Ravanelli, asesora del Presidente Luiz
Inácio Lula da Silva.
Miguel Padrón Lotti, secretario ejecutivo de la convención,
explicó que el planeamiento urbano resulta de un trabajo de
diferentes especialidades como la arquitectura, la ingeniería civil,
la sociología y, la economía, y su misión es legar a la posteridad
ciudades ordenadas y armónicas.
La Convención cuenta con el auspicio de organizaciones como la
Unión Iberoamericana de Municipalistas, Naciones Unidas- Hábitat, la
Junta de Andalucía y el Instituto Canadiense de Urbanismo.
El IPF, entidad estatal adscripta al Ministerio de Economía y
Planificación, elabora y controla los aspectos del diseño y la
arquitectura relacionados con el urbanismo, además de formular,
proponer y controlar la aplicación de políticas territoriales.