.— Cuba criticó la pérdida de
liderazgo y visibilidad de la UNESCO en el campo de la educación y
puso en tela de juicio el cumplimiento de las metas del milenio
hacia el año 2015.
En su discurso ante la 182 sesión del Consejo Ejecutivo de la
Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO), la representante cubana calificó de
insatisfactorio el decenio que concluye en esa materia.
La embajadora Mary Florez, presidenta de la Comisión cubana de la
UNESCO, recordó el reconocimiento universal en el pasado de la
entidad de la ONU, pero recalcó que en estos momentos ha perdido
terreno en especial en la alfabetización.
Para Cuba queda claro que una de las causas del problema se
relaciona con la pérdida de tiempo, inteligencia y dinero en
abrumadores estudios de consultores externos para cambios
estructurales, en detrimento de de los programas, argumentó.
América Latina, por ejemplo, centrada en un importante proceso de
cambios, no ha recibido el apoyo claro y efectivo de la UNESCO en
procesos muy relevantes relacionados con la educación en general y
con la alfabetización en particular, añadió.
La diplomática apostilló que cerca de 800 millones de adultos
analfabetos y 80 millones de niños que no asisten a la escuela no
podrán entender que la UNESCO y todas sus esferas de competencia
hayan sido afectadas por el impacto de la crisis.
Florez se preguntó de dónde saldrán los recursos para alcanzar
los objetivos trazados en Dakar, cuando las dos terceras partes de
los países aquí representados sufren cada día más los efectos de la
deuda.
Hay por demás, un estancamiento de los compromisos de ayuda a la
educación, que ha provocado un déficit de financiación de siete mil
millones de dólares anuales, acotó.
Ante el desafío de alfabetizar millones de personas, la UNESCO
del Siglo XXI debe despojarse de criterios politizados que han
impedido la aplicación de métodos y buenas prácticas de probada
eficacia en materia de educación, comentó.
Una vez más Cuba pone a disposición de esta Casa el método de
Alfabetización Yo si Puedo, aplicado sobre bases solidarias, respeto
absoluto a la identidad cultural nacional y a las tradiciones
idiomáticas y costumbres de los países, puntualizó.
En otro duro cuestionamiento, la delegada cubana sentenció que no
debe permitirse que organizaciones internacionales como la UNESCO
sean utilizadas para facilitar intereses políticos, en lugar de
promover una verdadera defensa del multilateralismo y la
cooperación.
Es inaceptable que se reduzcan los ya escasos recursos que
destinan a la Asistencia Oficial al Desarrollo (AOD). Es una
necesidad imperiosa que los países donantes cumplan sus compromisos
establecidos, hace casi 40 años, de destinar el 0,7 por ciento de su
PIB al AOD, recalcó.