.— Sin escapar a los
efectos de la crisis económica global, el mercado laboral de China
muestra hoy estabilidad, con la creación de empleos como uno de sus
principales indicadores.
De acuerdo con cifras oficiales, la generación de nuevos puestos
de trabajo se aproxima al 84 por ciento de una meta anual de nueve
millones.
El ministro de recursos humanos y seguridad social Yin Weimin
estimó en siete millones 570 mil las plazas abiertas en lo que va de
año, por lo cual se descarta que el desempleo devenga fuente de
desestabilización en el país, añadió.
Nos preparamos para el peor escenario, en el cual los
trabajadores emigrantes que perdieran sus empleos podrían protestar,
pero no ocurrió, dijo Yin.
Explicó que las estadísticas reflejan una situación laboral
generalmente estable.
Cifras oficiales indican que el 95 por ciento de esa fuerza,
estimada en 140 millones, estaba empleado el mes pasado, total
similar a la de igual período anterior.
La tasa de desocupación en zonas urbanas se sitúa en 4,3 por
ciento -4,5 para el año- y se muestra estable desde hace algún
tiempo, precisó el ministro. De ese indicador están excluidos los
trabajadores emigrantes, los más afectados por la crisis económica
global, según se reconoce.
Entre los desempleados figuran universitarios de reciente
graduación. De un total de poco más de seis millones 100 mil, el 30
por ciento permanecía sin ocupación hasta julio pasado.
Además, otros siete millones de desocupados buscaban trabajo y el
30 por ciento de cinco millones de despedidos recientemente
continuaba sin acceder al mercado laboral.
Yin señaló que el gobierno central invertirá más recursos a fin
de facilitar la creación de empleos.