.— Francia aplicará a
partir de 2010 un impuesto al consumo de petróleo, gas y carbón
concebido como aporte a luchar contra el calentamiento global del
planeta, según anunció hoy el presidente de la República, Nicolás
Sarkozy.
Durante un encuentro en esta ciudad del departamento de Ain, en
el centroeste, Sarkozy subrayó que la denominada tasa carbono se
implementará sobre la base de 17 euros la tonelada de CO2, señalando
al gas como principal responsable del cambio climático.
Se creará la tasa carbono a partir de 2010 sobre el petróleo, el
gas y el carbón, como un impuesto al dióxido de carbono (CO2),
remarcó el mandatario en un discurso concentrado en el tema, el cual
había despertado muchas expectativas.
Unas 133 millones de toneladas fueron registradas por los
carburantes en 64 millones de los hogares, 31 millones
correspondientes a oficinas, comercios y edificios públicos y 24
millones en las industrias.
El consumo de electricidad, sin embargo, no recibirá gravamen
alguno en razón de que Francia es un alto productor con energía
nuclear, hidráulica y de biomasa, además de las renovables.
Nuestra producción de electricidad emite poco CO2, destacó.
Centro de una polémica nacional a partir de criterios
discordantes de las principales fuerzas de oposición, la tasa
carbono regirá por 17 euros de tonelada de CO2, un impuesto que,
dijo sin dar mayores detalles, será compensado a los ciudadanos.
Según un sondeo IFOP publicado ayer, el 65 por ciento de los
franceses rechaza la propuesta del gobierno de aplicar la tasa de
carbono.
Asimismo el 55 por ciento de los encuestados considera que esta
medida no es necesaria para obligar a reducir la utilización de
energías contaminantes.