Hasta la comunidad montañosa de Los Horneros, en Guisa, subirá
hoy la Feria cubana del Libro, con lo que dará inicio un festival
que es ya toda una tradición en el país.
Recorrerá todo el lomerío de occidente a oriente, con esa
propuesta cultural que gana cada vez más adeptos, unido a
tradiciones serranas que nunca faltan en esas fiestas.
Unas 80 comunidades recibirán esta caravana literaria no sólo con
presentaciones y ventas de títulos- novedades y clásicos-, sino con
lecturas de obras, encuentros con los autores y las especialmente
dedicadas a los niños, protagonistas junto a sus familias de esta
cita.
Organizada por el Instituto cubano del Libro y los centros
provinciales del libro y la literaria, el Festival culminará al
finalizar este mes, la larga travesía cultural iniciada el pasado
febrero en la Fortaleza Morro-Cabaña.
Tras la capitalina fiesta de la lectura, ésta se multiplicó por
16 ciudades y continuó con miniferias en municipios, entre ellos,
los más afectados por los tres huracanes que azotaron Cuba el pasado
verano.
De Guisa esas jornadas seguirán por Pilón, Campechuela y el
territorio de Bartolomé Masó, llegarán hasta Topes de Collantes en
Sancti Spíritus, y aunarán al campesinado en el occidente con su
extensión hasta San Cristóbal, La Palma, Bahía Honda, Guane y Los
Palacios.
La última semana de este mes el Festival del Libro en la montaña
arribará a intrincadas zonas de Cumanayagua, en Cienfuegos, y la
clausura de esta fiesta será el 27 en comunidades villaclareñas de
Manicaragua.
Se ha unido en este empeño el cine, que también desplegó su
fiesta en salas de video de ocho provincias, con filmes cubanos y
del mundo, y obras en torno a la vida, quehacer y tradiciones de los
que residen en los lomeríos.
Esta fecunda labor comunitaria tiene larga trayectoria en Cuba,
donde se recuerda muy especialmente aquella obra pionera que con el
título Por primera vez, realizó Octavio Cortázar, tras el triunfo de
la Revolución, cuando los serranos apreciaron el cine por primera
vez.