.— Autoridades
estadounidenses investigan hoy pormenores de un asesinato múltiple
en un centro médico de Carolina del Norte, donde al menos ocho
personas resultaron muertas.
El incidente ocurrió este domingo en la residencia para enfermos
de Alzheimer Pinelake Health de Carthage cuando un individuo armado
con un rifle entró en la instalación y comenzó a disparar sin
escrúpulos.
Chris McKenzie, jefe policial de la localidad, afirmó en
declaraciones a la televisión que los lesionados y el agresor,
también herido, fueron trasladados al Hospital Regional de Moore.
McKenzie aseguró desconocer aún el motivo del ataque perpetrado
por
obert Stewart, de 45 años, quien fue acusado de ocho cargos de
asesinato en primer grado y asalto con agravante a un patrullero.
Algunas fuentes noticiosas indican que Stewart no estaba
emparentando con ninguna de las víctimas, al tiempo que otros medios
refieren que su ex esposa trabajaba en la clínica de rehabilitación.
Se trata del tercer suceso de este tipo en marzo, después que un
sujeto mató a 10 personas en Alabama antes de ser abatido por la
policía, y otro hombre baleó a un pastor y apuñaló a dos feligreses
en una iglesia de Illinois.
Defensores de derechos civiles critican la violencia social
generada indirectamente por regulaciones federales en una nación
donde un total de 38 estados norteamericanos contemplan el derecho
de llevar un arma consigo como defensa propia.
En 2000, el Buró Federal de Investigaciones estimó que el 66 por
ciento de los 15 mil 517 asesinatos que se cometieron ese año,
fueron cometidos con armas de fuego.
Se calcula que Estados Unidos es el país del mundo en el que
existe el mayor número de armas en manos privadas, con cerca de 60
millones de personas que poseen un arsenal combinado de 200
millones.