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El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) evalúa hoy en todo
el país las perspectivas de la organización en preparación de un
congreso extraordinario para definir la organización interna y su
programa.
En un encuentro reportado por medios regionales del estado
Bolívar, el gobernador de esa región, Francisco Rangel, aclaró que
se trata de explorar los aciertos y errores de la organización de
cara al congreso del próximo septiembre.
Carlos Escarrá, vicepresidente del PSUV, aclaró que la
auto-evaluación tiene como objetivo capacitar a la organización, que
cuenta con casi seis millones de miembros y aspirantes, para
interpretar las necesidades de la población.
Según la más reciente medición del Instituto Venezolano de
Análisis y Datos (IVAD), el PSUV es el partido venezolano con mayor
respaldo de la población con 34,5 por ciento de aprobación.
La encuesta de cobertura nacional realizada de 13 al 23 de marzo
abarcó mil 200 entrevistados que otorgaron una amplia ventaja al
partido del presidente Hugo Chávez sobre las organizaciones de
derecha.
De acuerdo con el sondeo, Acción Democrática el partido que junto
a COPEI gobernó casi medio siglo- tiene apenas 3,8 por ciento de
respaldo, seguida de Primero Justicia (3,7), Un Nuevo Tiempo (3,4),
Proyecto Venezuela (2,3), COPEI (1,6) y Podemos (1,8 por ciento).
El aliado del PSUV Patria Para Todos (1,5) se ubicó también por
encima de los opositores MAS (0,4), Causa R (0,3), Alianza Bravo
Pueblo (0,7) y Podemos (0,2 por ciento).
La investigación refleja el nuevo mapa político venezolano,
dominado por el partido fundado por Chávez para unificar a la
tradicionalmente dividida izquierda venezolana y garantizar la
continuidad del proceso de cambios que lidera desde 1999.
Con el próximo congreso la organización se propone establecer un
programa a corto, mediano y largo plazo para el establecimiento de
un sistema socialista de desarrollo en el país suramericano y
enfrentar la situación derivada de la actual crisis mundial.
En opinión de Chávez, sólo con el socialismo se podrá eliminar
lacras como el desempleo y la pobreza que alcanzaron altos niveles
pese a la enorme riqueza de Venezuela, quinto exportador mundial de
petróleo, debido a la injusta distribución de los ingresos.