MOSCÚ, 29 de marzo.— El jefe adjunto del Estado Mayor General de
las Fuerzas Armadas rusas, Anatoly Nogovitsin, calificó este domingo
de doble moral las amenazas de derribar un satélite de
comunicaciones que la República Popular Democrática de Corea (RPDC)
trata de orbitar.
Cuando algunas naciones dicen que el lanzamiento de un cohete
norcoreano es una amenaza contra su seguridad, este punto de vista
refleja un doble estándar, aseguró.
Algunos pueden hacer cosas y más cosas, pero a otros les está
prohibido, criticó el oficial de alta jerarquía en declaraciones a
la radioemisora Eco de Moscú.
Nogovitsin subrayó que existe una similitud entre la propaganda
contra el proyecto coreano y la campaña internacional en torno al
programa nuclear iraní.
Evocó una reunión con legisladores franceses a quienes recordó
que en esa nación europea el 80% de la electricidad es generada en
instalaciones nucleoenergéticas.
¿Por qué otros estados no pueden hacer lo mismo?, les pregunté,
explicó el militar.
Ellos estuvieron de acuerdo en que tales políticas de doble
estándar no pueden tener un efecto positivo en la situación global,
dijo Nogovitsin.
Sobre la base de esa justificación, el Pentágono movilizó hacia
cerca de las costas de la península coreana al menos cinco unidades
navales artilladas con cohetes interceptores. Japón desplegó en la
zona tres destructores del tipo Aegis y Seúl, uno.
En adición, el Gobierno japonés ordenó a sus tropas ubicar sus
baterías de misiles Patriot-3 hacia el noroeste del archipiélago,
territorio que según los expertos será sobrevolado por el vector
norcoreano.
Corea Democrática, en tanto, insistió hoy en que le asiste el
derecho de orbitar un satélite con fines pacíficos para contribuir
al desarrollo del país y al progreso de la humanidad.