La directora cubana Rebeca Chávez se mostró hoy satisfecha con su
filme Ciudad en rojo, que comenzará a proyectarse desde el
próximo jueves en varias salas del país.
Estrenada el pasado 24 de marzo en la gala de homenaje por el 50
aniversario del Instituto cubano de cine, la cinta está inspirada en
la novela Bertillón 166, de José Soler Puig, y es el segundo
largometraje realizado por una mujer en la isla, desde 1974 con
De cierta manera, de la fallecida Sara Gómez.
En conferencia de prensa hoy, la realizadora explicó cómo llegó a
un proyecto que también atrajo en un inicio a los cineastas Tomás
Gutiérrez Alea y Julio García Espinosa.
La aventura comenzó hace tres años con una relectura de la obra
de Puig, cuyo guión le valió a Chávez el premio del Fondo de Fomento
Cinergia, y luego el respaldo del programa Ibermedia, que apoya a
coproducciones Iberoamericanas.
También contó con la asesoría de la argentina Lucrecia Martel,
conocida por títulos como La niña santa y La mujer sin
cabeza.
Lo que más me interesó, dijo, fue reflejar la parte humana de los
personajes. No es una película histórica, es una historia de ficción
en la cual la violencia se adueña de una ciudad. "No solo se trata
de la posibilidad de la muerte, sino también, de la marca sicológica
y espiritual que quedará para siempre".
A una pregunta de cómo ve el cine hecho por mujeres, lamentó que
aún existan prejuicios, muchas veces por las propias realizadoras.
Da igual si es mujer u hombre, hacer un filme es como dirigir una
gran orquesta, si tienes un buen equipo todo se puede lograr,
señaló.
Puso de ejemplo cómo Cuba ha ganado terreno en este campo. No
solo existen directoras, también asistentes, sonidistas, guionistas
y camarógrafas.
La puesta en pantalla de Ciudad en Rojo coincide con el 50
aniversario de Casa de las Américas, cuyo premio literario en el
género de novela correspondió en 1960 a Soler Puig. (PL)