Muchos espectadores descubrieron este último fin de semana la
belleza de la música de Trinidad y Tobago gracias a la Big Band
venida especialmente a La Habana bajo la dirección de Elvis Dennis:
el concierto Ecos divinos, en el Teatro Mella, mostró la
pujanza del mejor sonido caribeño.
Este proyecto se debe a la política cultural que está
desarrollando el Gobierno del primer ministro de esa nación
antillana, Patrick Manning, interesado en potenciar los valores
musicales mediante la constitución de una steel band
representativa de ese formato tradicional nacido allí, una orquesta
filarmónica y esta de corte jazzístico pero destinada a recorrer un
amplio espectro de la música popular de concierto.
Contando con un director que conoce muy bien su oficio y también
toca con el alma, la agrupación interpretó composiciones originales
de su país, socas, y versiones muy bien perfiladas de estándares del
jazz y ritmos afines; y contó con un notable grupo vocal femenino y
músicos competentes en cada plaza.
El espectáculo, al que asistieron Rafael Bernal, viceministro
primero de Cultura y representantes diplomáticos de Trinidad y
Tobago, se complementó con la presencia de acertados anfitriones: la
Compañía JJ, que dirige Johannes García; Bellita y su Jazz Tumbatá,
ella en su excelente y multifacético desempeño como vocalista y
tecladista, que se hizo sentir desde su soneada interpretación de
Échale salsita, de Ignacio Piñeiro; el actor Jorge Ryan,
sirviéndose de textos de Nicolás Guillén; y Daniel Alcolea como
director artístico.