.— Estudiantes, profesores,
trabajadores y pobladores del estado venezolano de Miranda
repudiaron hoy las acciones violentas de grupos opositores contra
sedes de misiones sociales, especialmente educativas, en el
territorio.
Los afectados por las acciones de seguidores del gobernador
electo Henrique Capriles realizaron una manifestación desde el
Instituto de Tecnología Venezolana para el Petróleo hasta la Plaza
Bolívar, en Los Teques, la capital del estado a 25 kilómetros al sur
de Caracas.
No podemos permitir que el representante del capitalismo y del
fascismo Capriles se apodere violentamente de los espacios que hemos
logrado con lucha y compromiso revolucionario, apuntó el alcalde
electo del municipio Guaicaipuro, Alirio Mendoza.
Miranda, agregó, sigue siendo roja rojita como lo demuestran los
miles de habitantes que apoyan al Gobierno y sus propuestas.
Varios participantes en la marcha afirmaron que se mantendrán en
la calle hasta que el nuevo gobierno departamental entienda que las
misiones pertenecen al pueblo.
Continuaremos en pie de lucha porque merecemos respeto y no
podemos permitir que nos arrebaten lo beneficioso para los más
pobres, apuntó Elena Istúriz, miembro del Consejo Comunal Cartanal,
del municipio Independencia.
Este viernes, el presidente de la Fundación Misión Ribas de
Venezuela, Orlando Ortegano, rechazó las acciones violentas de
grupos opositores contra sedes de ese programa orientado a la
educación secundaria del pueblo.
Las agresiones, ocurridas en Miranda, Táchira y Nueva Esparta,
son parte de la oleada fascista de quienes triunfaron en las
elecciones regionales y municipales el pasado 23 de noviembre,
apuntó el dirigente.
Estos territorios, junto a Zulia y Carabobo, fueron los cinco
ganados por la oposición en un mapa en el cual predomina el color
rojo del Partido Socialista Unido de Venezuela al vencer en 17
gobernaciones.
El gobierno nacional estará listo con el objetivo de actuar en
apoyo al pueblo, di instrucciones al vicepresidente, cuerpos de
inteligencia y los poderes locales para tomar cartas en el asunto,
subrayó la víspera el presidente Hugo Chávez.