En respuesta a la farsa electoral del régimen batistiano, fijada
para el 3 de noviembre de 1958, la Comandancia General del Ejército
Rebelde ordenó a todos los frentes interrumpir el tránsito por
carreteras y vías férreas en sus respectivas zonas de operaciones.
El Comandante Raúl Castro, mediante el decreto del 27 de octubre,
dispuso la prohibición, a partir del 30 de ese mes y hasta el 6 de
noviembre, del tránsito de vehículos motorizados por los accesos que
de una forma u otra estuvieran bajo el control de las fuerzas del
Segundo Frente Oriental Frank País.
El plan propuesto por el Jefe de la Columna 17 recibió el nombre
de Operación Gancho y su golpe principal se asestó contra la
cabecera del municipio de Alto Songo, donde fueron atacadas las
posiciones del ejército y la policía, y se emplazaron emboscadas
para impedir la entrada de refuerzos enemigos al poblado. La toma de
Alto Songo representó un fuerte golpe a las fuerzas de la tiranía
batistiana.