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La Asamblea Constituyente se reinstala hoy aquí para delimitar el
período de transición que posibilitará la implementación de la nueva
Carta Magna ecuatoriana aprobada por la ciudadanía en un referendo.
En esta sesión, que se realiza tras el receso iniciado el 25 de
julio pasado, los 130 miembros de la Asamblea elegirán a los 75
integrantes de la Comisión Legislativa; la cual asumirá de manera
transitoria las funciones de la Asamblea Nacional (Parlamento) hasta
la instalación de esta última en 2009.
La cita se celebrará en el remozado edificio parlamentario, el cual
fue acondicionado para recibir a los asambleístas y acoger
posteriormente a los miembros de la Comisión de Legislación,
denominada aquí por la prensa local como Congresillo.
Esta instancia temporal deberá mantener la proporcionalidad
política" que tuvo el plenario la Asamblea Constituyente, por lo cual
estará integrada por representantes de las diferentes fuerzas
políticas.
El presidente de la Constituyente, Fernando Cordero, no descartó
asumir la presidencia del Congresillo si sus colegas se lo piden y se
espera que los otros dos puestos de vicepresidentes recaigan en el
movimiento Alianza País, que cuenta con mayoría en esa institución.
Entre otras tareas, la Comisión deberá aprobar leyes que
posibiliten la implementación de la flamante Carta Magna, como las
legislaciones de Soberanía alimentaria, Electoral, de la Función
judicial, del Consejo de la Judicatura, y de Participación Ciudadana y
Control Social.
La Constituyente designará además a los miembros de Consejo
Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Contencioso Electoral, de un
extensa lista de más 50 aspirantes.
El primer vicepresidente de la Asamblea, César Rodríguez, señaló la
víspera que estos dos órganos serán integrados por personas sin
afiliación política alguna, con miras a garantizar su independencia y
evitar influencias partidistas.
Una vez conformado el CNE, este órgano convocará en un plazo de 30
días a elecciones generales para elegir al presidente y vicepresidente
del país, los miembros de la Asamblea Nacional, del Parlamento Andino,
prefectos provinciales y alcaldes municipales, entre otros.
Con una ley electoral nueva, esos comicios, que se celebrarían en
febrero próximo, significarán un cambio integral en el escenario
político de Ecuador.