José Ramón Balaguer, ministro de Salud Pública, afirmó en Gibara
sentirse muy orgulloso de la actitud asumida por los trabajadores
del sector ante los fenómenos meteorológicos.
El titular visitó hoy en el municipio holguinero de Gibara, el
hospital general doctor Gustavo Aldereguía, centro asistencial
severamente golpeado por el huracán Ike en septiembre pasado.
Cincuenta y ocho de sus trabajadores, entre médicos, enfermeras,
tecnólogos, personal auxiliar y de mantenimiento, afrontaron a pie
firme los golpes del viento y la furia del desbordado mar que los
inundó, para mantener la vitalidad del centro asistencial.
Esfuerzo con el que protegieron la integridad física de los
pacientes ingresados, sin perder ningún equipo clínico ni recursos
indispensables.
De ahí que Balaguer, también miembro del Buró Político del
Partido Comunista de Cuba, apuntara que "merecen admiración y
respeto por el valor y altruismo demostrados" en la defensa de los
servicios médicos que, aunque afectados por la penetración marina,
nunca se paralizaron.
El elevado espíritu revolucionario de este colectivo en momentos
difíciles, es síntesis que caracteriza a los trabajadores de la
salud en Holguín, quienes ahora y con 403 de sus instalaciones
dañadas, logran tasa de excelencia en la mortalidad infantil y
registran 17 defunciones menos que en 2007.
Balaguer también apreció otras instalaciones del sector afectadas
en Gibara, y los hospitales Lenin, Lucía Iñiguez y Octavio de la
Concepción, en la ciudad de Holguín.