Muestra de la prioridad de Cuba a la mejoría de la calidad de
vida de la población, en Pinar del Río el plan de inversiones supera
los 76 millones 730 mil pesos, sin contar las finanzas destinadas a
resarcir los daños de los huracanes Ike y Gustav.
La mayor porción de esa cifra, que incluye moneda nacional y
convertible, se destina a sectores sociales como el de la vivienda,
con mas de 42 millones 500 mil pesos, aún excluido el presupuesto
dedicada a las labores recuperativas de las más de 98 mil viviendas
afectadas por los recientes meteoros.
De acuerdo a publicaciones digitales del territorio, a la sección
educacional corresponde otra parte significativa para reparaciones
capitales a diferentes centros de las distintas enseñanzas y
adquirir equipos, además de otros recursos materiales
imprescindibles en el proceso docente de niños y jóvenes.
Con el programa, la salud se beneficia al propiciar la
reconstrucción de instalaciones, contemplados hospitales,
policlínicos, laboratorios, centros de genética, y la adquisición de
aditamentos médicos y paramédicos necesarios para brindar servicios
del nivel requerido por la comunidad, los municipios y la provincia.
A fin de diversificar opciones recreativas para los distintos
sectores etáreos, de igual manera se remozan entidades de la
gastronomía, del comercio, de la cultura y comunales que, con su
reapertura, permitirán revitalizar esos servicios.
Estas inversiones abarcan a casi la totalidad de los municipios
de la provincia; en particular, los de Pinar del Río, Sandino,
Mantua, Minas de Matahambres, Guane, Consolación del Sur y Bahía
Honda.
Ello, en su conjunto complementa el resto de las acciones
dirigidas a la recuperación en el más occidental territorio cubano,
particularmente afectado por dos huracanes en un lapso de 10 días,
sobre lo cual el país ha reiterado la disposición de no escatimar
ningún recurso existente.