Unas
200 mil palmas derribadas por los huracanes serán aprovechadas para
la confección de tablas que permitirán restaurar viviendas y otras
instalaciones gracias a una iniciativa camagüeyana que facilita el
corte longitudinal de esos árboles.
La innovación consiste en una cuchilla tirada por un tractor o
yunta de bueyes que "lasquea" los troncos de las palmas y posibilita
agilizar considerablemente el método tradicional de corte.
La CPA Jesús Suárez Gayol, de Camagüey, ideó el método, cuya
generalización en los talleres Lenin, del MINAZ en esa provincia, ha
posibilitado producir ya 12 mil tablas que se han empleado
básicamente en la construcción de viviendas de campesinos y
cooperativistas, dañadas por los huracanes.
La ministra en funciones de la Agricultura, María del Carmen
Pérez, emitió una indicación que orienta utilizar, previa
coordinación con el Servicio Estatal Forestal, los troncos
derribados o dañados en la fabricación o restauración de inmuebles
que fueron arrasados o sufrieron daños de consideración durante el
paso de los huracanes Gustav y Ike.