.— La expansión de las
plantaciones de caña de azúcar y palma africana para producir
agrocombustibles atenta contra la seguridad alimentaria, denuncia
hoy un estudio presentado en Guatemala en ocasión del III Foro
Social Américas.
Laura Hurtado, autora de la investigación, explicó cómo este
fenómeno ocasiona la reducción de las áreas para cultivar granos
básicos y provoca la desaparición de bosques permanentes, y con ello
la pérdida de la biodiversidad.
Somos claros en señalar a los agrocombustibles entre los
responsables del hambre en varias comunidades, declaró Hurtado a
Prensa Latina.
El estudio fue realizado en distintas regiones de Guatemala donde
varias empresas nacionales y transnacionales, como el caso de una
compañía petrolera de Texas, están adquiriendo grandes extensiones
de tierra con este fin.
Según el informe, sólo en los últimos cinco años aumentaron de 31
mil a 83 mil las hectáreas dedicadas a las plantaciones de palma
africana y caña de azúcar en este país.
Para adquirir las parcelas se utilizan diversas modalidades,
desde el chantaje, el engaño, el uso de la violencia, la compra con
el atractivo de un precio mayor que en el mercado o el arrendamiento
por 25 años , denunció Hurtado.
La autora responsabilizó con esta situación a las empresas
privadas, al Estado y a los organismos internacionales que han
recomendado y financiado estas políticas.
El estudio fue presentado durante el tercer día de sesiones del
Foro Social Américas, celebrado en la Universidad de San Carlos con
la presencia de unos seis mil delegados del continente.