La
victoria electoral del Partido Comunista de Chipre (AKEL), apoyado
por otras fuerzas de izquierda, abrió las puertas para el diálogo
con vistas a reunificar la isla, dividida desde 1974, tras la
ocupación de un tercio del norte por Turquía.
"Esta es la prioridad del Gobierno, que ganó los comicios con un
amplio margen y el auspicio de un programa democrático, en el que
prevalecen además las acciones para implementar la justicia social",
explica a Granma Yiannakis Colocasides, miembro del Buró
Político y del Secretariado del AKEL.
Colocasides llama la atención de que el presidente de Chipre y
secretario general de la organización política, Demetris Christofias,
goza de simpatías hasta en la comunidad turco-chipriota y mantiene
buenas relaciones con el dirigente de esta, Mehmet Alí Talat, quien
también proviene de la izquierda.
"Pero —hizo notar— solo con buena voluntad y un clima favorable a
las negociaciones, no se puede resolver el problema, que ha existido
por varias décadas y que es en extremo complicado".
En ese sentido puntualizó: "Lo que se impone es que los
dirigentes de la parte turcochipriota, y especialmente Ankara, den
atrás a la idea de tener dos estados en vez de uno, para resolver el
problema".
El dirigente comunista también explicó que el programa de su
Gobierno es crear un Estado federal, con una administración en la
que participen ambas comunidades, "pero para ello, recalcó, debe
concluir la ocupación militar turca. No existen fuerzas de ocupación
griegas, y la comunidad greco-chipriota es completamente
independiente de Grecia".
Chipre pertenece a la Unión Europea desde el 2004. Como país
miembro de la UE y participante de la zona euro, está obligado a
cumplir determinadas disposiciones en el ámbito económico. No
obstante, el presidente Christofias ha subrayado que hay margen para
desarrollar una política de especial acento en lo social, que
beneficie a los más pobres, así como para que el Estado desempeñe un
papel más activo en la regulación económica, sin dejarlo todo al
accionar de las leyes espontáneas del mercado.
Mi entrevistado recordó que el jefe de Estado chipriota es el
único presidente comunista de un país de la Unión Europea, y
representa a un partido con gran tradición de lucha contra el
fascismo, ejemplo de resistencia y de camaradería.
La nación mediterránea está llamada a jugar un papel en el seno
de esa comunidad, y una de sus aristas es tratar de que la política
externa de la UE pueda ser más amigable y respetuosa hacia Cuba. En
este sentido, indicó el dirigente partidista, la reciente visita del
canciller chipriota, Markos Kyprianou, es la primera de un ministro
de esa entidad desde que levantaron las sanciones contra Cuba.
Finalmente, Yiannakis Colocasides reafirmó los estrechos vínculos
de larga data del AKEL con el Partido Comunista de Cuba, la
solidaridad de su pueblo con el cubano en la lucha por eliminar el
criminal bloqueo norteamericano, al que calificó de afrenta para la
humanidad, y lograr la liberación de los Cinco antiterroristas,
injustamente prisioneros en cárceles estadounidenses.
En ese contexto, anunció, AKEL, la Asociación de Amistad
Chipriota-Cubana y la Embajada de la Isla organizarán este mes un
masivo acto ante la estatua de José Martí en Nicosia, la capital.