“Equipo es algo más que hombres en uniforme”.—Germán Mesa

SIGFREDO BARROS
sigfredo.bs@granma.cip.cu

Deslumbró a todos por igual en la década del noventa. Su agilidad felina convertía aparentes jits en outs. Sentó cátedra en su posición, se ganó sobrenombres como El Mago o El Imán. Muchos lo consideran el mejor torpedero que ha pasado por nuestras Series Nacionales. Todos los que lo vieron lo definen con una palabra: espectacular.

Foto: Ricardo López Hevia“Lo que afecta al béisbol cubano es lo externo, en el terreno hay talento.”

Pero el tiempo pasa, inexorablemente. Y ahora, a los 41 años (nació el 12 de mayo de 1967 en Cuatro Caminos, municipio Cotorro, Ciudad de La Habana) Germán Mesa está sentado cómodamente en un palco detrás de home, en un lugar que él considera su segunda casa, el estadio Latinoamericano, hablando de pelota y de los Industriales, el equipo que dirigirá en la ya cercana XLVIII Serie Nacional.

Indago por lo que ha hecho en los últimos seis años, desde que le dijo adiós al deporte activo en el 2002. No estuvo ocioso, sin duda, pues se mantuvo dos años trabajando con la Federación de Béisbol de Japón, estuvo en el Primer Clásico Mundial entrenando a los jugadores de cuadro y en labores de scouting; dirigió en el 2007 a los Indios de Veragua, de Panamá —un equipo que no ganaba nada en los últimos 23 años y que llevó hasta la final—, practicó kárate, estudió inglés y computación y por poco lo llevan a trabajar a ¡la India!

Me confiesa: cuando me retiré tenía interés por dirigir. Siempre fui capitán de equipo y los mentores depositaban mucha confianza en mí. Después me desalenté por razones que no vienen al caso, pero te puedo decir ahora que siento una gran motivación por este trabajo. Vuelvo al terreno, a pisar la hierba del Latino, a lo que ha sido mi vida.

En la pasada temporada Industriales afrontó problemas con el pitcheo. ¿Cómo está ahora?

Sin duda, mejor. Lázaro Valle está haciendo un buen trabajo, tanto Deinys como Montieth se ven bien, con velocidad, y deseosos de volver a escalar planos estelares, Maicel ha ganado en su bola rápida y regresó un lanzador como Frank Javier Menéndez, un excelente relevo intermedio, muy serio y dedicado en el entrenamiento.

¿Cuál será tu filosofía de juego?

En primer lugar, mucha disciplina. Un equipo no es solo un grupo de hombres en uniforme, sino una familia que tiene que mirar en la misma dirección, con un objetivo común. Industriales es, además, la cara del béisbol cubano y tiene que ser ejemplo. Segundo: quizás porque fui torpedero, pero estoy convencido de que una buena defensa es también un buen ataque. Y el pitcheo, no solo el de Industriales, necesita de buenos defensores si quiere aspirar a ganar. En nuestro béisbol mucha gente quiere que todo el mundo sea cuarto bate y eso es imposible.

¿Algún cambio en la alineación?

Todavía es temprano, pero estamos trabajando con Rudy en la antesala (para mí es la mejor tercera defensiva de Cuba) y probaremos a Leuguim Barroso en el campo corto, aunque existen otras variantes. Pienso darles más juegos a Serguei y a Regueira, este último no puede ser solo un emergente.

Los industrialistas se preguntan por qué un pinareño como entrenador de bateo.

Omar Linares y yo trabajamos juntos en Panamá y me gustó su forma, nos llevamos a las mil maravillas, es serio, disciplinado y le gusta su función.

¿Aspiración en esta Serie?

Llegar a la final sería una gran alegría para mí.

 

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