Sembrando huellas con la comunidad

Sonia Sánchez
sonia.sh@granma.cip.cu

Foto: RAÚL LÓPEZArtemisa.— Que todos los trabajadores y el pueblo de la localidad se vinculen al Museo Municipal Manuel Isidro Méndez, de Artemisa, por medio de una precisa labor comunitaria es el concepto que cimienta el quehacer de esa institución habanera, una de las muchas comprendidas en la Dirección de Patrimonio Cultural.

"Nos adaptamos a cada tipo de público", comenta la directora Marta Sahylí Troncoso Hernández, quien abunda sobre la atención especial dada a los discapacitados, niños sin amparo filial y embarazadas en los lugares específicos donde se encuentren.

"Forma parte del compromiso comunitario no solo la labor dirigida a las centros de educación —entre estos filiales universitarias—, sino también con otros organismos a los que aportamos el saber de la historia local y cultural en aras de contribuir a la formación de valores", precisa la investigadora.

Marta Sahylí relata como dato interesante la incorporación a las iniciativas del Museo de los sancionados a libertad condicional por los órganos de justicia, a través del programa Borrando huellas "en alusión al pensamiento martiano de que la huella que se debe dejar es la del saber cultural, histórico, es decir, superar etapas difíciles a través del conocimiento, la instrucción". Entre las acciones al respecto están las visitas dirigidas y conciertos de trovadores.

Inaugurado el 28 de enero de 1982, el Museo Municipal Manuel Isidro Méndez ha nutrido sus colecciones de valiosos objetos donados por personas de la localidad. Posee una sala relativa a la guerra de independencia en cuya segunda etapa habitantes de Artemisa tuvieron participación activa. En ella aparecen algunos documentos sobre Magdalena Peña Redonda, delegada de Antonio Maceo en la zona de Pinar del Río; de Monseñor Arocha, el subdelegado designado por el Partido Revolucionario Cubano, y otros manuscritos y objetos como las armas de Federico Núñez y otros grandes mambises artemiseños.

Otra muestra principal se refiere al cafetal Angerona (monumento nacional), el segundo más importante de Cuba después del Isabelica. En esa está expuesta la estatua de la diosa Angerona y es una de nuestras piezas de más valor en la colección.

"Los técnicos desarrollan también un trabajo educativo acerca del fragmento de trocha Mariel Majana, que aunque no está declarado monumento nacional, tiene un valor propio al haber sido Artemisa comandancia de la Trocha Mariel Majana en el periodo entre 1895 al 1898", dice, además, la directora del museo.

"La cuarta sala está dedicada a personalidades del municipio, entre ellos objetos relacionados con Manuel Isidro Méndez, español radicado en Cuba que dedicó gran parte de su vida al estudio de la figura y la obra de Martí".

 

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