Pero las cifras son solo una parte de esta historia. O mejor
dicho, la suma de dos confirmaciones: una, la plena identificación
del público con el filme; otra, el resultado de un esfuerzo colosal
por multiplicar la imagen y hacerla accesible a nuestro pueblo.
En este último empeño ha sido decisivo el compromiso de los
especialistas y trabajadores del ICAIC y los Centros Provinciales de
Cine, los Consejos de la Administración en provincias y municipios,
numerosas instituciones docentes y culturales, las bases de la
Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y el apoyo de
organizaciones sociales, juveniles y de masas.
Si bien desde un principio, el MINFAR y el ICAIC, organismos
coproductores del filme dirigido por Rogelio París, habían previsto
un amplio programa de promoción y exhibición, llevarlo a cabo se
tornó una tarea harto complicada luego del arrollador paso de los
huracanes Gustav y Ike.
"El primero de estos fenómenos —refirió Roberto Smith,
vicepresidente del ICAIC— dañó algunos cines en Pinar del Río. Justo
cuando estábamos estudiando variantes para que la programación
cinematográfica habitual se mantuviera, dentro de lo posible, en esa
provincia, sobrevino Ike y nos planteó nuevos problemas."
Los cines de Holguín y Las Tunas sufrieron. En esta última
provincia, los embates del viento echaron a volar techos y otras
estructuras de salas que habían acabado de ser remodeladas.
Curiosamente, en Gibara, una de las ciudades holguineras más
devastadas, el cine solo sufrió daños menores, todo lo contrario de
Banes, donde el local quedó como si hubiera recibido el impacto de
un misil. En Camagüey la situación de la red de exhibición ya era
precaria antes del ciclón; después se hizo mucho más compleja. La
red de exhibición del ICAIC en la Isla registró averías de diversa
magnitud en 160 locales.
"Sin embargo, no podíamos dejar de coordinar un gran esfuerzo y
agotar las posibilidades para lograr que Kangamba se viera en
todos los municipios del país", apuntó Smith.
De tal manera la película ha sido proyectada simultáneamente en
329 espacios, desde cines techados hasta áreas al aire libre.
(Habitualmente los estrenos cinematográficos acontecen en una red de
120 cines y salas). A esos espacios hay que añadir el suministro de
copias a 272 videoclubes juveniles y al sistema de videotecas del
ICAIC. Y algo muy importante: el itinerario de la cinta por unidades
militares de las FAR.
"Tenemos testimonios —informó Smith— de exhibiciones muy
singulares. En Pinar del Río, la première fue acogida por el teatro
Milanés, donde muchas personas, al saber las localidades agotadas,
vieron la película de pie en los pasillos. Los municipios pinareños
activaron el servicio con los videoproyectores concebidos para la
programación tras el paso de Gustav. En Consolación, La Palma y Los
Palacios, donde los cines resultaron severamente dañados, se
habilitaron los vestíbulos a modo de pequeñas salas de video."
De Las Tunas llegó un reporte curioso: el cine del municipio
Colombia perdió el techo, pero sus pobladores no se perdieron
Kangamba en proyecciones que uno de ellos calificó como "cine
bajo las estrellas". Y en Holguín, frente al cine Martí, en una gran
pantalla desplegada en su fachada, los habitantes de la capital
aplaudieron largamente la cinta y no faltó quien dijera con orgullo:
"No olviden que hay dos actores holguineros, Félix Beatón y Andrés
Banderas".
Los camagüeyanos se las arreglaron para que colectivos
fuertemente implicados con las tareas de recuperación no perdieran
la oportunidad de admirar una cinta que refleja la elevada moral
combativa de nuestros combatientes internacionalistas. Tales fueron
los casos de las proyecciones organizadas en la fábrica de tejas
infinitas y en albergues de linieros.
"Sabemos —aclaró el Vicepresidente del ICAIC— que muchos se
preguntan cómo se comportará la programación en lo adelante.
Obviamente, Kangamba exigió un esfuerzo especial por la
significación de la obra. Pero mientras no se reconstruyan los
espacios convencionales de exhibición, lo cual desde luego depende
de las prioridades del país en estos momentos lógicamente enfocadas
a problemas sociales mucho más acuciantes, no escatimaremos el
empleo de las más diversas alternativas para satisfacer hasta donde
podamos las demandas del público. Está más que probado que nuestra
gente reclama y necesita el cine."