.— El Comité Olímpico
Internacional (COI) intensificará los análisis retroactivos a las
pruebas antidopajes, afirmó hoy aquí el belga Jacques Rogge,
presidente de la entidad.
No vamos a dejar pasar ninguna oportunidad de analizar esas
pruebas en forma retroactiva. Esperamos que esta medida sea un gran
disuasivo y que haga pensar a los atletas dos veces antes de hacer
trampa, subrayó Rogge.
La principal organización del deporte mundial trasladará desde
Beijing hasta esta ciudad las casi cinco mil muestras congeladas de
los Juegos Olímpicos de Beijing-2008 para reanalizarlas, aunque se
desconoce con exactitud cómo funcionarán los exámenes.
Patrick Schamasch, jefe de la comisión médica del COI, enfatizó
que en los análisis se buscará la CERA, la eritropoietina de tercera
generación, una hormona no detectada en ningún deportista durante la
cita estival china, disputada del 8 al 24 de agosto pasado.
Aunque aclaró que también tratarán de encontrar otras sustancias
en los próximos meses.
Un nuevo análisis de sangre desarrollado por la Agencia Francesa
de Lucha contra el Dopaje permitió detectar la utilización de la
CERA.
Ahora el COI quiere aprovechar este método para quitarse las
dudas sobre la Olimpiada de Beijing.
En los Juegos Olímpicos chinos se efectuaron cuatro mil 770
exámenes, tres mil 901 de ellos de orina y 969 de sangre, y sólo
seis deportistas dieron positivo y tres están pendientes de
confirmación.
Antes de comenzar la cita asiática, Rogge pronosticó de 30 a 40
casos de dopaje, una cifra superior a los 26 de Atenas-2004.
Por su parte, el alemán Thomas Bach, vicepresidente del COI,
afirmó que la entidad analiza la posibilidad de excluir al ciclismo
de los Juegos Olímpicos, después de los últimos positivos de los
pedalistas Leonardo Piepoli, de Italia, y Stefan Schumacher, de
Alemania, y de la aparición de la CERA, que pudiera enmascarar otros
dopados.
Los corredores no han aprovechado la oportunidad que se les ha
dado para cambiar. Si todos los grupos de interés no cooperan en la
lucha contra el dopaje debería considerarse, incluso, una pausa
olímpica de reflexión, añadió.