PARÍS,
8 de octubre.— Cuba reafirmó hoy aquí su compromiso en la lucha por
un mundo de justicia, libertad e igualdad en el año del aniversario
60 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La creación de un orden social e internacional en el cual los
derechos y las libertades fundamentales se hagan efectivos, es una
necesidad impostergable, declaró María de los Ángeles Florez,
representante cubana ante el Consejo Ejecutivo de la UNESCO.
Durante su discurso en la 180 reunión, que sesiona en la sede de
la entidad de Naciones Unidas, expresó que se asiste a un momento
singular en la historia, que suma las crisis financiera, energética,
alimentaria y ambiental, dice PL.
De ello son genuinos testigos los más de 850 millones de
hambrientos, los 1 100 millones de personas sin acceso al agua
potable y los más de 800 millones de analfabetos, puntualizó.
La delegada antillana manifestó la urgencia de aplicar soluciones
inmediatas y duraderas, que pasan por el cumplimiento de los
compromisos para el desarrollo, la cancelación de la deuda externa y
la globalización de la solidaridad.
Asimismo, reiteró una vez más la voluntad de Cuba de apoyar los
esfuerzos de la UNESCO en materia de alfabetización y compartir la
experiencia en la aplicación del método de alfabetización Yo sí
puedo en más naciones.
Florez recordó que, con este procedimiento, aprendieron a leer y
escribir en apenas cinco años más de 3,5 millones de personas sobre
bases solidarias, respeto absoluto a la identidad cultural nacional
y a las tradiciones, en 28 países y con el uso de 14 lenguas.
Ha sido también la solidaridad para con los pueblos, principio
cardinal de la política exterior de la Revolución cubana, que en
términos de educación, ha contribuido además a la graduación de
cerca de 50 000 estudiantes provenientes de 129 naciones, afirmó.