El presidente venezolano, Hugo
Chávez, propuso hoy a Europa, con España y Portugal a la cabeza,
crear una mesa de trabajo con América Latina para conversar sobre el
problema migratorio.
En declaraciones a la prensa en Madrid, el mandatario sostuvo que
ya la región latinoamericana cuenta con la Unión de Naciones
Suramericanas (UNASUR), mediante la cual sentarse a conversar con la
Unión Europea (UE).
Dijo que acaba de realizar un recorrido y de sostener contactos
con los presidentes de Brasil, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y otros
países y que existen ideas para desarrollar la discusión sobre la
llamada Directiva del Retorno aprobada por la UE.
Esa medida, dirigida contra los indocumentados extraeuropeos,
autoriza la detención de los inmigrantes por períodos de hasta 18
meses para su posterior repatriación y prohíbe que regresen a Europa
en los cinco años posteriores a su expulsión.
En sus declaraciones junto al presidente del gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, Chávez señaló que el debate es
necesario porque Europa sostiene que falta explicación en América
Latina acerca de la directiva.
Queremos llevar la discusión a la mesa de conversaciones, en el
marco de las leyes y los derechos humanos. No queremos
confrontaciones, sino soluciones, enfatizó.
Por otra parte, alertó sobre las situaciones difíciles que
afectan al mundo de hoy, marcado por crisis en materia de energía,
alimentos, finanzas y moral.
Es una crisis epocal lo que se cierne sobre el planeta y por eso
es bueno pasar páginas y abrir nuevos capítulos para trabajar juntos
y afrontar temas que preocupan a los gobiernos latinoamericanos,
europeos y de todo el mundo, precisó.
Aseguró que en América Latina hay una revolución social y
política, pero pacífica porque los pueblos excluidos durante mucho
tiempo y sumidos en la miseria y la pobreza consiguieron el voto
como instrumento de lucha.
Ya no se trata de fusiles, aunque las causas de la revolución
continúan siendo la pobreza y la miseria, aseveró.
Chávez consideró que el debate sobre esos y otros temas debe
estar presente en las celebraciones por el bicentenario de la
independencia de América Latina.
El mandatario venezolano expresó que vino a extender la mano para
trabajar junto con España frente a los problemas y buscar sendas de
progreso e integración.
Asimismo, reiteró su aprecio por el rey Juan Carlos y bromeó en
torno al incidente registrado entre ambos durante la pasada Cumbre
Iberoamericana de Santiago de Chile, cuando el monarca lo mandó a
callar en la sesión plenaria.
Reveló que invitó al soberano a realizar una visita a Venezuela,
posiblemente el año próximo.