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Agricultores, camioneros y taxistas protestaron hoy en esta capital
contra el alza de combustibles, en vísperas de la cumbre de la Unión
Europea (UE), cuya integración quedó paralizada, tras un referendo
irlandés.
Miles de manifestantes bloquearon carreteras de acceso a esta
urbe para demandar subsidios de los 27 estados de la UE a ese
sector, luego que el precio del petróleo se cuadruplicó en los
últimos siete años, hasta llegar a los 139,89 dólares por barril del
lunes pasado.
Durante la reunión cimera en esta ciudad, se analizarán las
consecuencias del encarecimiento de los combustibles y de los
alimentos en el orbe.
La cumbre también abordará el proceso de integración comunitario,
después del rechazo al Tratado de Lisboa, en un referendo realizado
en Irlanda, el jueves último.
Al respecto, el primer ministro irlandés, Brian Cowen, afirmó que
pese al triunfo del NO en la mencionada consulta, ello de ninguna
forma significa que su país le dio la espalda a Europa.
Cowen adelantó que solicitará tiempo a la UE para reflexionar
sobre las consecuencias de los resultados del plebiscito sobre el
acuerdo firmado en diciembre pasado en la capital lusa, el cual
debía ser ratificado por todos los estados de la UE antes de 2009.
El jefe de Gobierno intentó justificar el fracaso del referendo
sobre el mencionado tratado al destacar los temores de los
irlandeses por la posible pérdida de la neutralidad política de su
país y la intromisión de la UE en asuntos internos de política
fiscal.
Al menos 18 miembros del bloque regional ratificaron, mediante
votación parlamentaria o por sus gobiernos, el acuerdo sobre las
reformas de los derechos fundamentales europeos, pero sólo Irlanda
estaba obligada por su Constitución a efectuar un referendo.