Miles de soldados de la OTAN y
sus colaboradores afganos respaldados por ataques aéreos iniciaron
hoy una ofensiva contra centenares de insurgentes atrincherados en
poblados de la provincia sureña de Kandahar, reportaron fuentes
militares.
Según el portavoz del Ministerio de Defensa, general de brigada
Mohamad Zahir Azimi, esas tropas fueron enviadas por vías terrestre
y aérea para limpiar de rebeldes esa convulsa región del sur del
país.
De acuerdo con Azimi, varios cientos de antigubernamentales
armados se encuentran atrincherados en varias localidades del
distrito de Arghandab, a menos de 20 kilómetros al norte de la
ciudad de Kandahar.
Esos poblados fueron ocupados después de que el 13 de junio un
comando rebelde asaltó la principal cárcel de la ciudad de Kandahar
y liberó a unos mil presos, entre ellos 400 supuestos insurgentes.
El oficial de alto rango afgano comunicó a los medios
informativos en Kabul que un grupo de enemigos del pueblo fue
bombardeado por aviones de la OTAN en la localidad de Ta-been, en el
distrito de Arghandab.
Durante esos ataques aéreos unos 20 supuestos insurgentes y dos
soldados afganos murieron, según la fuente.
Por su parte, el portavoz de la OTAN, teniente coronel Mark Laity,
informó que las operaciones se desarrollan en la provincia de
Kandahar y se extendieron al distrito de Arghandab, dirigidas por
tropas canadienses de la Fuerza de Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF).
La provincia de Kandahar es el antiguo bastión político y
cultural de los estudiantes coránicos y permanece aún en la práctica
como uno de sus dominios, pese al despliegue de unos 70 mil soldados
comandados por Estados Unidos y la OTAN.