En la Plaza del Festival y ante más de 50 000 personas, el
concierto lo inició Explosión Norteña, que con su peculiar timbre
propiciado por el uso del acordeón, bajo eléctrico, percusión y
otros instrumentos, y el obstinado de la polka norteña, "conectó"
con el público por sus interpretaciones de El Rey, de José
Alfredo Jiménez, Dueña de mi vida y otros números, seguidos
por Buena Fe con Todos nacemos ángeles o No juegues con mi
soledad.
Tras el primer número y superado un problema con el audio, los
Van Van, hasta la madrugada del lunes, respondieron al fervor de un
público que los reconoce y admira en toda su valía, con un atractivo
programa dirigido artísticamente por Daniel Alcolea.
La República Popular del Congo, un inmenso territorio, es también
grande por su cultura musical. En ella ahondó el profesor Daniel
Cuxac, director general de la Organización Mundial del
Entretenimiento, y otros dirigentes de la delegación de ese país
convertida en atracción del Festival.
Ellos destacaron su satisfacción por encontrarse con los
descendientes africanos arrancados de su tierra natal. Como parte de
esta embajada cultural se presentó la banda Pigmeos del Congo, que
incluye a los grupos de bailarines, cantantes, acróbatas y
percusionistas Kpou Ambitir y Cofade Afouka.
Kpou Ambitir se acerca más a la rumba y otros ritmos cubanos.
Cofade Afouka está más sujeto a la tradición del Congo. Pero ambos
conjuntos con el atractivo escénico de sus máscaras, lanzas,
instrumentos típicos, su sorprendente dominio de la percusión y la
belleza de sus evoluciones coreográficas impactaron en el Festival.
El domingo, en el Centro Recreativo Mediterráneo, sostuvieron un
encuentro con Los Muñequitos de Matanzas, pleno de sorpresas.
El Festival regresó a la Playa Azul —más de dos décadas después
del último— en otro contexto, pero adoleciendo de algunas
deficiencias mayormente de producción (cambios de programas y de
horarios). No obstante, hay que reconocer que ratificó la vitalidad
de nuestra música y el celo demostrado por su comité organizador en
aras de rescatar estos eventos.
Aunque para el próximo se debe perfilar su diseño, especialmente
en cuanto a su promoción. No es suficiente un spot proyectado días
antes en la televisión. Se hace necesario saber quiénes son los
artistas visitantes y otros detalles al respecto. Tiempo sobra para
pensar en el próximo.