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María Luisa García
La palabra profesor se deriva, en última instancia, de
fe. Los primeros fueron los cristianos, porque profesaban
o declaraban públicamente su fe. Se formó a partir del latín
profiteri —el prefijo pro- más fateri,
"confesar"—. A partir de cierto momento, pasó a ser aquel que
profesaba o declaraba públicamente sus saberes y los transmitía. El
diccionario de Covarrubias (1611) define: "Professar algun arte o
ciencia, latine profiteri. Professor della, el que la sigue y
professa". Más de un siglo después, el de la RAE decía: "El que
exerce o enseña públicamente alguna facultad, arte ú doctrina". Como
ve, el significado de las palabras se modifica con el tiempo; aunque
yo creo que para ser profesor sigue siendo necesario tener
"... fe en el mejoramiento humano, en la utilidad de la virtud ...",
como decía nuestro Martí. |
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