Más de 400 bibliotecas funcionan en Cuba para que los conocimientos
lleguen a los pobladores radicados hasta en los rincones más
apartados, donde reciben servicios especializados que elevan su
calidad de vida.
Las instalaciones de ese tipo están enclavadas en ciudades,
poblados, bateyes de centrales azucareros, montañas y zonas de difícil
acceso, comentó hoy a la AIN Ricardo Casate, director de la Biblioteca
Nacional de Ciencia y Tecnología (BNCT), con 20 años de experiencia en
la divulgación de la cultura en general.
Añadió que forman parte de un sistema nacional, creado en 1963, y
de una política que incluye el Programa de Informatización de la
Sociedad Cubana, coordinado por los Ministerios de Informática y
Comunicaciones (MIC), y el de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).
Citó estadísticas del MIC, según las cuales, las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TICs) experimentan un crecimiento de
manera paulatina en la esfera de la administración pública,
organismos, del gobierno, del Estado y de las empresas de la nación.
En el caso de las redes, INFOMED, de salud, es una de los
principales exponentes del desarrollo de los servicios de información
en línea para la atención primaria, por el hecho de que ofrece datos a
las 444 policlínicas existentes en la Isla, en su mayoría conectadas a
Internet.
A su vez, la Red Cubana de las Ciencias ganó en 2007 uno de los
premios del concurso que patrocina la World Summit Award, que lo
seleccionó entre los 40 mejores ejemplos del mundo de buenas prácticas
en la calidad de contenidos.
Casate es uno de los expertos de 15 países que asisten en el
Palacio de las Convenciones de La Habana al X Congreso Internacional
de Información, que concluye el próximo viernes.