La provincia de Guantánamo mantiene al 93,20 por ciento de la
capacidad a sus presas, cuando resta una semana para el período
húmedo.
Un manto freático agradecido todavía de las lluvias de fines de
septiembre, octubre y principios de noviembre, contribuye a que se
acumulen en el vaso de esas obras hidráulicas 324 millones de metros
cúbicos de agua.
Coadyuva también a la situación favorable el elevado escurrimiento
que aun mantienen las cuencas de los ríos tributarios de las presas
del territorio.
El inventario en los embalses es suficiente para garantizar durante
dos años el consumo humano, agrícola e industrial de la provincia, y
puede incrementarse entre los meses que van de mayo a octubre, los más
lluviosos del año.
Juan Carlos González, subdelegado de Recursos Hidráulicos, indicó a
la AIN, que se encuentra al tope el embalse La Yaya, el mayor de la
provincia, el cual se mantiene bajo vigilancia, junto a las
comunidades aguas abajo de esa instalación del municipio Niceto Pérez.
El monitoreo, precisó González, se extiende además al resto de las
obras hidráulicas almacenadoras, en especial a La Jaibo, que pertenece
al municipio El Salvador y es la segunda mayor del territorio, y Los
Asientos.
Esta última radica en el Valle de Caujerí y junto a la Pozo Azul
causó al municipio de San Antonio del Sur grandes inundaciones en el
último tercio de 2007.
El Valle es un emporio agrícola encargado de abastecer a la ciudad
cabecera de la provincia localizada más al Este de La Habana, y es la
única porción de tierra cubana donde es posible cultivar hortalizas en
primavera y verano.