La primera semifinal del torneo de boxeo de la IV Olimpiada del
Deporte Cubano tendrá esta noche acciones en cinco divisiones luego
de completarse el cuadro de medallistas en la sala Kid Chocolate.
Una de las principales atracciones de hoy será ver el desempeño
del subcampeón mundial del 2005, Andry Laffita frente al filipino
Rey Saludar, y del dominicano subcampeón de los Juegos Panamericanos
de Río, Juan Carlos Payano ante el local Yorman Rodríguez, pues de
salir airosos, se produciría el quinto combate entre ambos en casi
tres años, con saldo favorable al quisqueyano 3-1, su última
victoria en el Preolímpico de Trinidad y Tobago.
Ambos están clasificados para los Juegos Olímpicos de Beijing,
donde Cuba espera llevar un equipo completo, y luchar por una
actuación digna, luego de los golpes bajos recibidos en sus filas
que obligaron a una renovación imprevista.
La Federación Cubana acabó con las especulaciones hace unas
horas, al anunciar que el minimosca Yampier Hernández y el ligero
pesado Julio César la Cruz la representarán en el Preolímpico que
empezará el viernes en Guatemala, para confirmar que ha vuelto a
depositar su confianza en ambos.
Hernández había sido relegado en la primera designación de marzo,
al parecer por su baja rentabilidad en la arena internacional, pero
en medio de candidatos poco convincentes y tras la experiencia en
Puerto España, los técnicos apostaron por él con la esperanza de que
se hará justicia.
El caso La Cruz pudo ser el más inesperado después de su fallida
incursión en el clasificatorio de Trinidad y Tobago, lo que
aumentaba las opciones de otros más experimentados y quizás hasta
con un dispositivo muscular más potente para enfrentar después a la
escuela de Europa del este, encabezada por los rusos.
Sin embargo, todo hace indicar que el jovencito camagüeyano
prosiguió con las muestras de superioridad ante Yunier Dorticós,
número dos en la Copa Mundial de Naciones, y Yordenis Despaigne, con
dos bronce mundiales y el título centrocaribeño de Cartagena, en las
evaluaciones del último mes, en el gimnasio del Wajay, para reclamar
con justeza sus ilusiones para la capital chapina y luego la china.
Cuba no tendrá en Beijing a ningún púgil con experiencia olímpica
anterior. Es cierto que cuando la delegación antillana reapareció en
Barcelona’92, tras dos ausencias en los Juegos de Los Ángeles’84 y
Seúl’88, realizó la hazaña de ubicarse quinta en el cuadro general
de medallas con la mitad de sus 14 de oro para el boxeo. Y el hecho
es un aliento.
Pero hay que tener los pies en la tierra¼
y en el ring. No solo el mapa pugilístico es otro, con el estallido
de la URSS y la aparición de numerosas repúblicas fuertes en este
deporte. En la reunión catalana aterrizó un equipo cubano con un
promedio de edad de cerca de 25 años y muy bien fogueado en
campeonatos mundiales, de adultos y juveniles, y en los
desaparecidos Juegos de la Buena Voluntad. La expedición a Beijing
ronda los 20 años, y el bagaje competitivo dista de ser comparable.
Sin embargo, estrategas y boxeadores están llenos de sueños, y
sin dejar de ser realistas, como los aficionados, esperan más de una
hombrada en el podio olímpico.
La semifinal de hoy comprenderá los 51, 57 —con la ausencia del
campeón continental y clasificado olímpico, Idel Torriente, que
perdió con el kazajo Maxat Ospanov—, 64, 75 y 91 kg, programa que
comenzará a las 8:00 p.m.