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Una corte marcial de California desestimó hoy los cargos contra un
soldado estadounidense acusado de participar hace tres años en la
masacre cometida en la ciudad iraquí de Haditha, donde murieron 24
civiles.
Un comunicado de ese órgano desde la base de los Marines de Camp
Pendlenton, 130 kilómetros al sur de los Ángeles, indicó que fueron
anuladas las acusaciones contra el cabo Stephen Tatum, quien era
procesado por su supuesta implicación en la muerte de civiles en el
país árabe.
Sobre Tatum pesaban denuncias por el asesinato de dos hermanas, de
14 y cinco años, el 19 de noviembre de 2005, cuando militares
estadounidenses allanaron varias viviendas de esa localidad.
En correspondencia con esa acción, a Tatum le imputaban homicidio
involuntario, poner en peligro la vida de terceros y agresión en
circunstancias agravantes.
Ocho marines fueron culpados por la matanza de 24 civiles, la
mayoría mujeres y menores, pero luego cuatro de los militares fueron
absueltos.
Dos de los uniformados que aún continúan bajo proceso judicial
apenas presentan cargos por no haberse ordenado una investigación
sobre el incidente.
Los otros implicados en el caso son el sargento Frank Wuterich, el
teniente Andrew Grayson y el coronel Jeffrey Chessani.
Testimonios de dos niñas sobrevivientes a la masacre sacaron a la
luz la verdad sobre los sucesos.
Safa Younis, quien se salvó al fingir que estaba muerta, narró cómo
un grupo de soldados norteamericanos entró en su casa y dio muerte con
una lluvia de disparos a su padre, que estaba desarmado.
Luego asesinaron a otros siete miembros de la familia, refirió.