La inversión se integra a un proyecto del Programa Mundial de
Alimentos (PMA), de apoyo al plan nacional para la prevención y
control de la anemia. El CSB es una mezcla precocida de harinas de
maíz y de soya que, en 50 gramos al día, aporta 190 kilocalorías, 9
gramos de proteína y 4 miligramos de hierro.
Durante un reciente intercambio entre entidades de la provincia de
Granma involucradas en ese propósito, se conoció que ha sido entregado
a los infantes en meses anteriores —aunque de forma intermitente— por
medio de las bodegas.
La consolidación del proyecto permitirá estabilizar su entrega
mensual a partir del segundo semestre, en tanto se termina la línea
productora capaz de asegurar cada mes 105 toneladas del cereal, para
más de 400 000 pequeños de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo,
Holguín y Las Tunas.
Myrta Kaulard, representante de Cuba en el PMA, informó a la prensa
que el CSB es un alimento muy completo, de fácil y diversa
preparación, el más distribuido por esa entidad de Naciones Unidas, y
puede contribuir a reducir en un 20% la anemia por deficiencia de
hierro en niños menores de tres años, y en un 15% en los de cuatro y
cinco años de edad.
Entre todos los países en los cuales el PMA desarrolla proyectos,
aseguró además, Cuba tiene el privilegio de haber resuelto los
problemas de salud derivados del hambre y la malnutrición, en tanto
realiza importantes esfuerzos por prevenir y controlar la anemia, con
muchos casos asociados a inadecuados hábitos de alimentación y a la
aún insuficiente cifra de madres que recurren a la lactancia natural
exclusiva de sus hijos durante los primeros seis meses de nacidos.
En consecuencia el proyecto incluye también el apoyo a organismos
nacionales como Salud Pública y la Federación de Mujeres Cubanas, en
acciones educativas y de orientación en torno a alimentación adecuada,
las consecuencias irreversibles que puede provocar una anemia en los
dos años iniciales de vida, y las bondades del CSB.