A pesar del hecho que está ahora bien conocida la vinculación de la
seudo ONG francesa Reporteros Sin Fronteras (RSF) con la CIA y el
Departamento de Estado norteamericano, el Secretario vitalicio de la
organización logró penetrar la UNESCO y recuperar su red de
comunicación a favor de sus amos de Washington.
RSF acaba de anunciar que pone en marcha un llamado "Primer Día por
la Libertad de Expresión en Internet", bajo el patronazgo de la
UNESCO, y llama a los internautas a "movilizarse".
Colmo de la desfachatez, RSF comunica que la operación ha sido
"creada y realizada" por la agencia Saatchi & Saatchi de Nueva York.
Sin embargo, el grupo que pretende enseñar la libertad de prensa no
precisa que la Saatchi & Saatchi es una filial de la multinacional
Publicis, la cuarta empresa de publicidad y relaciones publicas más
grande del mundo.
Tiene entre sus principales clientes a firmas tales como Dupont,
General Mills, Johnson & Johnson, Toyota, Visa, Coca-Cola, Heinz,
Kellogg's, Mc Donald's, Philip Morris, General Motors, Citibank,
United Airlines, Walt Disney y, cuidado, la US Army.
También dirige las operaciones publicitarias internacionales de la
Bacardi, el gigante del ron, con sede en Bahamas y cuya trayectoria
como padrino del terrorismo contra Cuba se extiende sobre casi cinco
décadas. De hecho, la Bacardi sigue uno de los más activos
patrocinadores de los elementes anticubanos más recalcitrantes de
Miami.
Publicis disfruta de un cuasi monopolio del negocio de la
publicidad en Francia, por lo cual, la propaganda de RSF tiene libre
acceso al conjunto de la prensa ya propiedad, en su totalidad, de las
llamadas grandes fortunas del país.