El documental Un poquito de tanta verdad, de Estados
Unidos-México, mereció el Gran Premio Santiago Álvarez en el IX
Festival Internacional, que cada año rinde homenaje al maestro del
cine cubano.
Del realizador, productor y guionista Jill Irene Freidberg, la
obra reflejó un levantamiento popular ocurrido en el estado de
Oaxaca, en el sureste de México, en el verano del 2006.
El premio consistió en una cámara de filmación digital, otorgada
por la Distribuidora Amazonia Films, de Venezuela, y la Oficina
Santiago Álvarez, del ICAIC, que convoca ese festival con sede en
Santiago de Cuba y dirige Lázara Herrera.
Obras de Brasil se llevaron la mayor cantidad de lauros en esta
edición como fue el Primer Premio con el documental Encuentro con
Milton Santos-O el mundo global visto en el Sur, del realizador
Silvio Tendler y cuyo material también obtuvo los de Mejor Edición y
Guión. La cadena Telesur le otorgó también el Premio de mejor
documental.
El segundo premio correspondió a Gitmo: las nuevas reglas de la
guerra, de Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega, en tanto el
tercero fue para Cartola: música para los ojos, de Brasil,
seleccionado como el Mejor Diseño Sonoro.
Variaciones de una primavera, de la cubana Lenia Tejera, recibió
el de la Escuela Internacional de Cine y Televisión, en tanto Pucha
Vida, que representó a esa institución, resultó el de mejor
realización de un colectivo joven.
En el caso de Los ojos de Ariana, de España, obtuvo los premios
de Mejor dirección, Fotografía y el Opera Prima. Son para un sonero,
de la realizadora cubana Lourdes de los Santos, dedicado al Maestro
Adalberto Álvarez, fue escogido para el premio de la popularidad.
Lázara Herrera, presidenta del Comité Organizador de este
festival, convocó a realizadores del mundo a la décima edición, en
marzo del próximo año, que coincidirá con el 90 cumpleaños de
Santiago Álvarez.