.— El gobierno de Estados Unidos
presionó hoy al diario The New York Times para que cambie su versión
sobre el papel de la Casa Blanca en la destrucción de vídeos que
mostraban torturas contra prisioneros.
Un comunicado de la Oficina Oval exigió al periódico reformar su
historia sobre el asunto, al comentar que "la conclusión del New York
Times de que hay un esfuerzo para confundir en este asunto es
pernicioso y penoso".
Según el matutino, al menos cuatro asesores legales de la Casa
Blanca mantuvieron conversaciones con miembros de la Agencia Central
de Inteligencia (CIA) entre el 2003 y el 2005 sobre la posibilidad de
destruir las cintas que muestran interrogatorios a supuestos miembros
de la red Al Qaeda.
Estas conversaciones confirman un mayor involucramiento por parte
de la administración republicana que la reconocida hasta la fecha,
subraya el rotativo, que cita a funcionaros de inteligencia no
identificados.
El Times comenta que entre los participantes en esas reuniones
estaba el principal asesor legal de la Casa Blanca hasta el 2005 y
luego Fiscal General, Alberto Gonzales, quien renunció recientemente.
También asistió David Addington, asesor del vicepresidente Richard
Cheney, John B. Bellinger III, hasta enero del 2005 asesor del Consejo
de Seguridad Nacional, y Harriet E. Miers, quien sucedió a Gonzales
como máximo consejero legal del Gobierno.
Una de las fuentes le dijo al diario que funcionarios de la Casa
Blanca apoyaron la destrucción de los vídeos, pero otra le comunicó lo
contrario.
La publicación indica que la CIA, la sede ejecutiva y la oficina
del vicepresidente se negaron a realizar comentarios sobre el
artículo.
Un juez federal ordenó ayer celebrar una audiencia para investigar
si la destrucción de esos vídeos violó una orden para preservar las
pruebas en una demanda a favor de un grupo de prisioneros de la base
naval de Guantánamo, zona ilegalmente ocupada en el sureste de Cuba.