La proximidad del 2008 acerca hoy
al sistema financiero de Venezuela a una nueva fase del proceso de
reconversión monetaria, dirigido a la eliminación de tres ceros al
bolívar actual y el cambio de su denominación.
La política del Banco Central de Venezuela (BCV) prevé la
activación a partir de enero de un nuevo cono monetario integrado por
seis billetes (cinco, 10, 20, 50 y 100 bolívares fuertes) y siete
monedas (uno, cinco, 10, 12 y medio, 25 y 50 céntimos).
Nuevos diseños y la utilización de elementos avanzados de seguridad
caracterizan las denominaciones que circularán con la llegada del
nuevo año de forma conjunta con el bolívar vigente por un período de
transición de seis meses.
El BCV aseguró que en caso necesario se evaluará la opción de
extender esa fase al menos en dos o tres meses más.
Unido a ello, los diversos integrantes de la red bancaria en
Venezuela cuentan ya con una elevada disposición de su plataforma
tecnológica para enfrentar el cambio.
Directivos del sector financiero indicaron que se ejecuta el ajuste
por fases de los cajeros automáticos en el país, por lo cual no todos
emitirán el bolívar fuerte en un primer momento y la transición será
progresiva.
Las autoridades del BCV cumplen además con el calendario de entrega
de las sumas requeridas a las instituciones del país y su posterior
distribución a las redes comerciales.
La reconversión monetaria es vista como una acción efectiva para
mejorar las operaciones contables del país al implicar el manejo de
cifras inferiores a las actuales, además de reducir los costos de
emisión de dinero.