Irán espera que la actual
administración de Estados Unidos modere las presiones en el tema
nuclear, luego de que Rusia concretó la primera entrega de combustible
atómico, señaló hoy un influyente asesor del gobierno.
Alí Reza Zaquer Esfahani, director del Centro de Investigaciones
Estratégicas de la presidencia de Irán, declaró en entrevista a Prensa
Latina que, sin exceso de optimismo, es lógico que Washington advierta
el fracaso progresivo de su política en la arena internacional.
El gobierno iraní anunció el pasado día 17 que la empresa rusa
Atomstroyexport realizó el primer suministro de uranio 235 enriquecido
hasta un 3,62 por ciento para la central atómica de Bushehr, que
construye en el sur de este país.
La supervisión de la carga por el Organismo Internacional de la
Energía Atómica (OIEA) y el informe de 16 servicios secretos
estadounidenses sobre el carácter pacífico del programa nuclear iraní,
son otros elementos de peso para que Washington cambie, opinó Zaquer.
"Creo que con el pasar del tiempo las condiciones cambiarán a favor
de Irán. Estados Unidos ha quitado algunas condiciones que antes nos
pretendía imponer", observó.
En opinión del consejero del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad,
"si se compara la situación actual con la de hace cinco ó 10 años, hoy
es desventajosa para los estadounidenses, no sólo en el asunto de la
energía nuclear, sino en otras políticas que aplican en el Medio
Oriente".
La Casa Blanca -recordó Zaquer- hablaba antes de un cambio de
régimen en Irán y ahora la secretaria de Estado norteamericana,
Condolezza Rice, hizo alusión a "un cambio de conducta del régimen".
Pese a las afirmaciones de Teherán del fin pacífico de su programa,
Washington promovió llevar el expediente nuclear iraní al Consejo de
Seguridad de la ONU e impuso dos paquetes de sanciones económicas,
desoyendo lo expuesto por el OIEA y otras instancias mundiales.
Dichos entes avalaron que Irán no se había salido del camino
pacífico y podía seguir usando la energía atómica, por lo que al final
Estados Unidos y sus aliados tuvieron que atemperar su intransigencia.
Incluso, después de difundirse el informe de los servicios secretos
norteamericanos -que Zaquer valoró como un instrumento para sacar de
escena a Irán-, Washington y Europa tratan que el expediente iraní se
mantenga abierto.
"En un principio decían que no teníamos derecho, ahora reconocen
que es un derecho legítimo, pero se resisten a autorizar el
enriquecimiento de uranio", explicó.
Por eso pienso que muy pronto aceptarán las verdades sobre la
energía nuclear de Irán, acotó, al subrayar que en esa materia el
gobierno de Ahmadinejad "tiene un pasado y un futuro muy claro y
definido".
La pregunta fundamental para la actual administración iraní fue por
qué países occidentales y otros como Israel pueden dotarse de la bomba
atómica y nosotros que pretendemos objetivos pacíficos no podemos usar
esa energía, sentenció el consejero presidencial.