La experiencia cubana en materia de educación ambiental se replica
en acciones de capacitación en la República Dominicana, como parte del
convenio para crear un Corredor Biológico en El Caribe.
Roxana Cruz, directora del Museo de Historia Natural Tomás Romay,
en Santiago de Cuba, dijo que ambos países tienen puntos coincidentes
por su entorno geográfico, la historia y los valores naturales, lo
cual incentiva la cooperación entre expertos e instituciones.
La especialista disertó sobre las estrategias de Cuba en la
conservación de la biota y la participación comunitaria, durante un
taller celebrado recientemente en Santo Domingo, con representantes de
instituciones adscriptas a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales.
A tales objetivos contribuyen los centros científicos, museos de
historia natural, los jardines botánicos, las escuelas, universidades
y la población en general, como expresión de una voluntad
gubernamental.
Cruz comentó a la AIN que fue exitosa esta primera asesoría del
convenio y toman curso otras iniciativas, con vistas a fortalecer la
preparación institucional y comunitaria en relación con el uso
sostenible de los recursos.
El Convenio sobre el Corredor Biológico fue suscrito en julio
último, común esfuerzo encaminado a reducir la pérdida de la
diversidad biológica y al mantenimiento de los procesos ecológicos en
la región.
Esa cooperación incluye igualmente a Haití, nación que se
beneficiará con soportes tecnológicos para el desarrollo de
capacidades y la recuperación de áreas naturales.