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Esperanza que ya es realidad
ELSON CONCEPCIÓN
PÉREZ
elson.cp@granma.cip.cu
El
29 de abril del año 2005, en el teatro Carlos Marx, nacía, de
manera oficial, aquel núcleo del proceso de integración
latinoamericana conocido como ALBA.
Ahora, exactamente un
año después, tres grandes de la América nuestra —Evo Morales,
Hugo Chávez y Fidel Castro—, dieron la razón a la historia y a
sus protagonistas, cuando un indígena sudamericano —que en
aquella oportunidad estuvo presente como observador del nacimiento
del ALBA—, ahora rubricara, como presidente de Bolivia, el ingreso
de su pueblo a esta esperanza solidaria que ya se convierte en
realidad.
Los que vimos nacer el
ALBA y ahora somos privilegiados en conocer lo logrado en solo un
año, no podríamos reflejar tal hecho en nuestra crónica, sino con
una gran dosis de orgullo y seguridad, porque lo que aquí se está
gestando es el único y verdadero destino de los pueblos de América
Latina y el Caribe.
La unión de Venezuela y
Cuba ya dio frutos, uno de ellos y con ese bastaría para
calificarla de histórica: el pueblo de Bolívar fue declarado por
la UNESCO como territorio libre de analfabetismo el 28 de octubre
del pasado año.
Ahora Bolivia emprende
la campaña de alfabetización con la participación de 20
alfabetizadores venezolanos, especialistas bolivianos y 48 asesores
cubanos.
Y si de conocer
realidades se trata, vale preguntar por estos resultados a los 17
millones de venezolanos a los que le brindan cobertura de salud los
miles de colaboradores cubanos en la Misión Barrio Adentro 1; o los
que se atienden en los 133 Centros de Diagnóstico Integral, 171
salas de Rehabilitación Integral y 5 Centros de Diagnóstico de
alta tecnología; y los que podrán hacerlo en otros 300 de estos
centros en avanzada fase de ejecución.
La integración
concebida en el ALBA permitirá consolidar y ampliar esa colosal
tarea de formar recursos humanos, preparando profesionales capaces
de dar un vuelco a los sistemas sociales de nuestros países.
Pero también se
convierte en hacedora de luz, como lo saben los 220 571
latinoamericanos y caribeños intervenidos quirúrgicamente de la
vista hasta el pasado 28 de abril, beneficiados por la Misión
Milagro.
Transcurridos estos 365
días del ALBA y ante el ingreso de Bolivia a este pacto
integracionista, refuerza el optimismo de cada latinoamericano y
caribeño comprobar, como dijo el propio Chávez esta vez, que "todo
el petróleo del mundo no habría hecho posible que Venezuela
tuviera un sistema de salud como el que tiene hoy gracias a la
solidaridad cubana".
O como sentenciara Evo
Morales, de que "una vez que los recursos de nuestros países se
pongan en manos de los pueblos, estos se convierten en un
instrumento para la liberación definitiva".
Fidel, en tanto,
resumía el acto de integración de Bolivia al ALBA con la seguridad
de que "el surgimiento de nuevos líderes me convierte en el hombre
más feliz del mundo".
Felicidad que
compartimos todos. |