Acorde con los esfuerzos de Cuba para aprovechar
mejor la energía renovable, investigadores de la provincia de Las
Tunas, al oriente del país, localizaron diversos sitios en los
cuales es factible extraer agua con la utilización de paneles
solares.
De manera experimental, especialistas del Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) pusieron en marcha
una pequeña estación de bombeo, alimentada mediante células
fotovoltaicas, ubicada en el municipio de Majibacoa, unos 680
kilómetros al este de la Habana.
El ingeniero Manuel Díaz Piñón, experto en temas
energéticos, dijo que en los ocho municipios tuneros existen 130
escuelas, 11 fincas forestales y seis consultorios médicos de la
familia provistos de sistemas eléctricos dependientes de la luz
solar.
A partir de la misma fuente, en el sureño municipio
de Jobabo cercaron 60 hectáreas de pastos para la alimentación
vacuna utilizando un solo pelo de alambre energizado, lo cual reduce
en un 75 por ciento el costo de acuartonamiento de las reses.
Por la abundancia de biomasa, en esta zona oriental
existen grandes perspectivas para producir gas ecológico, que ya se
obtiene en modestas cantidades, gracias al funcionamiento de 65
digestores.
Según el mapa eólico confeccionado recientemente,
Las Tunas cuenta con amplias posibilidades de instalar
aerogeneradores y tributar corriente al Sistema Electroenergético
Nacional, sobre todo en su zona norte, donde los vientos son más
fuertes.
Aunque considerada entre las de menor consumo de
petróleo en el país, pues satisface el 44 por ciento de su demanda
eléctrica por medio de fuentes alternativas, la provincia busca
disminuir todo cuanto pueda el empleo de hidrocarburos, que
contaminan el ambiente y cada vez son más caros.
Cuba impulsa el empleo de fuentes alternativas como
parte de su política de ahorro energético, ante el dilema que al
mundo plantea el agotamiento del petróleo, como consecuencia del
inmenso derroche derivado del voraz consumismo de los países
desarrollados.
Desde 2005, el país emprendió un ambicioso
programa que transformará radicalmente el proceso de generación y
ahorro de electricidad, sobre la base de la instalación de grupos
electrógenos y otros medios, mediante los cuales se dará solución
a los problemas originados por un sistema electroenergético
obsoleto y derrochador.
Esta renovación en el campo energético permitirá
economizar mil millones de dólares cada año.