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La resistencia atacó varias bases militares de manera simultánea
en el oeste de Iraq, informó hoy el Comando Central de las tropas
estadounidenses de ocupación.
Los rebeldes utilizaron mortero y fusiles
automáticos contra esas instalaciones ubicadas en la localidad
sunita de Ramadi, donde están alojadas fuerzas norteamericanas y de
la Guardia Nacional iraquí.
El comunicado del ejército invasor eludió ofrecer
un balance de las posibles bajas en esos ataques coordinados
ocurridos la víspera.
Las acciones se prolongaron por espacio de una hora,
y los ocupantes desconcertados antes el factor sorpresa debieron
acudir a la aviación de combate y la artillería pesada.
Televisoras regionales recordaron que no es la
primera vez que la insurgencia toma como blanco las unidades de los
agresores y sus colaboradores obviando los fuertes dispositivos de
seguridad establecidos en esos campamentos, dando una prueba más de
osadía y efectividad.
Por otra parte, cinco miembros del personal del
presidente de Iraq, Jalal Talabani, resultaron heridos la víspera
al estallar una bomba al paso de su convoy en la aldea de Tuz
Khurmatu ubicada en la norteña ciudad de Kirkuk.
Talabani no se encontraba en ninguno de los
vehículos en el momento del atentado, informó este sábado el
teniente coronel Abbas Mohammed al-Bayati.
Ambas acciones de la resistencia contra los
ocupantes y sus colaboradores ocurren 24 horas después de que la
Comisión Electoral Independiente de Iraq (CEII) anunciará los
resultados finales de los comicios legislativos efectuados en
diciembre pasado.
En dichos comicios, celebrados en medio de una ola
de violencia e incontables denuncias de irregularidades, resultó
vencedora la Alianza Unificada Iraquí (AUI), grupo político de la
comunidad musulmana chiíta.
La AUI, tendrá 128 escaños en la próxima
legislatura, los kurdos poseerán 53 y los islámicos sunitas 44.
Medios árabes recordaron que las alianzas
políticas árabes sunitas y chiítas laicas presentaron una serie
de denuncias sobre presuntos fraudes durante la consulta.
En respuesta a las demandas, la CEII anuló los
resultados de 227 colegios en Bagdad y otras provincias.
Dicha medida fue cuestionada por un equipo de
expertos de la ONU encargado de investigar las irregularidades, pues
la CEII debió repetir las elecciones en esos centros de votación.