WASHINGTON, 28 de octubre (PL).—
El Partido Demócrata exigió hoy transparencia al presidente
estadounidense, George W. Bush, en el escándalo que sacude a la
Casa Blanca por la filtración de la identidad de una oficial de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El pueblo merece que su gobernante
"responda directamente sobre el papel que jugaron sus asesores
en la manipulación de información de inteligencia para asegurar el
apoyo a la invasión a Iraq", señaló Karen Finney, vocera de
esa organización.
Asimismo, exhortó al Presidente a
reconocer las campañas emprendidas por su Administración para
calumniar a quienes se opusieron a esa guerra, y las maniobras para
mantener oculto el tema de la fuga de información de la mansión
ejecutiva.
El caso de la filtración estalló
hace dos años, cuando uno o varios funcionarios gubernamentales
revelaron a la prensa la identidad de la oficial de la CIA Valerie
Plame, esposa del ex embajador de Estados Unidos en Gabón, Joseph
Wilson.
En esa misión diplomática, Wilson
recibió de parte de la CIA la encomienda de indagar si el entonces
gobierno de Saddam Hussein en Iraq había intentado adquirir uranio
en Níger.
Los resultados de su pesquisa fueron
negativos, dictamen que hizo público en un artículo en el diario
The New York Times, poco después de que Bush en su discurso sobre
el Estado de la nación, en enero de 2003, acusara a Bagdad de tener
un programa de armas prohibidas.
La divulgación de la identidad de
Plame fue interpretada en círculos políticos como un ajuste de
cuentas del Ejecutivo al matrimonio, y en especial a Plame, cuya
carrera de agente secreta fue truncada desde ese momento.