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Sena el maestro asesor de misiones
RONAL SUÁREZ RAMOS
PINAR DEL RÍO.—El 29
de septiembre del 2003 quedará por siempre grabado en la memoria
del educador Pedro Sena, de Consolación del Sur. Ese día partió
para Venezuela como asesor metodológico de la Misión Robinson I,
que acometió la exitosa campaña de alfabetización realizada en
ese hermano país.
Su
primera tarea consistió, junto a otros cubanos, en impartir un
taller a 180 venezolanos, algunos de ellos docentes, otros
bachilleres y una parte con solo noveno grado vencido, pero todos
enamorados de la tarea.
Fui destinado al estado
de Anzoátegui, donde me correspondió atender seis municipios, dice
satisfecho a pocos días de haber regresado a su terruño,
Herradura, donde antes fue director del Curso de Superación
Integral para Jóvenes.
De las interioridades de
la Misión nos cuenta: "Tuvimos alumnos con más de 90 años de
edad, pero también los hubo que no rebasaban los 11, pues aunque el
proyecto estaba concebido para adultos, había zonas intrincadas
donde los adolescentes no tuvieron acceso a una escuela y
permanecían sin saber leer ni escribir".
Sena considera algo
fabuloso el método Yo sí puedo, consistente en 65 clases filmadas
en Cuba con temas venezolanos que se imparten mediante el televisor
y el video. "Generalmente el analfabeto conoce los números, sabe
contar y sumar, por lo que se asocian las letras a los números y
ello adelanta el aprendizaje", dice.
Un factor que
contribuyó a la masividad, destaca, fue la medición de la vista y
la rápida entrega de espejuelos a todos los que los necesitaban. "En mi departamento concluimos con 41 000
alfabetizados".
Según se alfabetizaban,
agrega, pasaban a una fase de tránsito donde profundizaban los
conocimientos de lectura y escritura, después siguieron otras
etapas, todas de forma intensiva, de manera que ya en diciembre debe
producirse la primera graduación de sexto grado.
"Pero el esfuerzo
educacional que lleva a cabo la Revolución Bolivariana no concluye
ahí; posteriormente pasan a la Misión Ribas, que les permite
alcanzar el bachillerato en dos años", aclara Sena, quien en enero
de este año fue nombrado asesor integral de todas las misiones
educativas.
Y como culminación, la
Misión Sucre se encarga de la nivelación de los bachilleres para
su ingreso masivo a la universidad, que se extiende de forma
gratuita por todo el país. "Es algo que no solo favorece a los
pobres, sino a muchos otros jóvenes que no podían costearse una
carrera", expresa.
Al educador consolareño
no le cabe duda de que Venezuela va a ser una gran potencia
educacional, y ello contribuirá a un cambio radical desde el punto
de vista social.
¿Y en lo personal, qué
ha representado para ti esa misión?
"He aprendido mucho,
sobre todo a valorar nuestro sistema y comprender cuánto hay que
hacer todavía en América Latina y en otros países en desarrollo,
para que la educación esté al alcance de todos".
A Pedro Sena, junto a
otros educadores cubanos, le ha sido confiada la tarea de ayudar a
profundizar los conocimientos en algunas asignaturas, a los
bachilleres de otras naciones que vendrán a estudiar Medicina en
Cuba. |